
El primero, como no podía ser de otra forma, recayó en Miguel Ríos, el autentico Rey del Rock en España.
Miguel Ríos estuvo en Alvear. Recorrió la Monumental, saboreó sus afamados vinos y se interesó vivamente por las soleras y la historia de la casi tricentenaria firma. En aquella soleada mañana de marzo de 2003, el viejo rockero entró granadino y salió amontillado.